Juan 17:21-22. Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea, que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
Jesús consecuentemente pide por nosotros para que nuestro enlace con Dios sea uno, como lo es él con Dios. Y es que necesitamos enormemente esa conexión para seguir luchando por esa salvación que nos dará.
Como vemos en el versículo, Jesús oró consecutivamente por nosotros y para con nosotros.
Esto nos hace reflexionar que si Jesús oró incansablemente por nosotros hasta el día de su fallecimiento, ¿Por qué no podemos hacer lo mismo por la humanidad? Tanto Dios como Jesús son una prueba palpable de que la fe y el amor por nosotros es inmedible, pero puede ser agradecido todos los días.
Ten cuidado de la superficialidad
Lucas 6:46. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Muchas veces nos damos cuenta de que podemos ser completamente egoístas y que solamente clamamos a Dios por situaciones terrenales y casi nunca agradecemos por la vida que nos ha otorgado.
Debemos agradecer a Dios en todo momento y cumplir las normas que él no ha impuesto, para tener una vida completamente sana. Apartarnos en todo momento de lo superficial, nos hará ser firmes a Dios y evitará que en todo momento nos salgamos del camino de la vida eterna.
Porque muy bien sabemos que Jesús predicó ante cualquier persona sin ocultar lo que realmente sabía para todo aquel que quisiera la salvación eterna, es por eso que Dios jamás se dejó guiar por comentarios negativos, ni mucho menos por tendencias.
Todo aquel que haga bien y sea justo, en su vida salvará la justicia y siempre habrá una comunicación estrecha con Dios.
Falta de Prioridad para buscarlo
Salmo 42: 1-2 Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
Uno de los antojos principales para nosotros debe ser por la salvación de nuestra alma, un antojo que siempre debemos fortalecer, pues al momento de tenerlo siempre querrás estar con ese deseo.
Es tan puro y necesario como la misma agua que necesitamos todos los días para vivir, el clamor debe ser un sentimiento profundo que conecta nuestro corazón con nuestro espíritu.
Debemos orar, buscarlo en las santas escrituras y ponerlo como prioridad en nuestra vida, si lo has hecho es qué el deseo más enorme que tienes es conseguirte con Dios.
Si quieres reconciliarte, pues es el mejor momento de hacerlo, porque Dios siempre está esperándonos para calmar esa sed que solo puede ser saciada con el agua de la vida eterna.
El amor nos encamina a Dios
Efesios 5:11 Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano.
Todo aquel que busca a Dios lo busca con amor y es que la humanidad necesita el amor de Dios, para poder protegerse, encaminarse y vivir una vida plena. Por falta de amor, la humanidad se ha alejado de Dios y nosotros, que somos hijos de Dios, debemos dar motivos para amar y que todas las personas que nos rodean sientan el mismo amor por él y que así alcancen la felicidad pura.
23 febrero, 2026 a las 10:32 pm
Gracias mi Dios por oir mis oraciones Bello mensaje Amen. 💖💖💖❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥💖💖💖