92 ¡Cuán bueno, Señor, es darte gracias
y entonar, oh Altísimo, salmos a tu nombre;
2 proclamar tu gran amor por la mañana
y tu fidelidad por la noche,
3 al son de la lira de diez cuerdas
y la melodía del arpa!
4 Tú, Señor, me llenas de alegría con tus maravillas;
por eso alabaré jubiloso las obras de tus manos.
5 Oh Señor, ¡cuán imponentes son tus obras
y cuán profundos tus pensamientos!
6 Los insensatos no lo saben;
los necios no lo entienden:
7 aunque broten como hierba los malvados
y florezcan todos los malhechores,
para siempre serán destruidos.
8 Solo tú, Señor, serás exaltado para siempre.
9 Ciertamente tus enemigos, Señor,
ciertamente tus enemigos perecerán;
¡dispersados por todas partes
serán todos los malhechores!
10 Me has dado las fuerzas de un toro salvaje;
me has ungido con el mejor aceite.
11 Me has hecho ver la caída de mis adversarios
y oír la derrota de mis malvados enemigos.
12 Como palmeras florecen los justos;
como cedros del Líbano crecen.
13 Plantados en la casa del Señor,
florecen en los atrios de nuestro Dios.
14 Aun en su vejez, darán fruto,
siempre estarán saludables y frondosos
15 para proclamar: «El Señor es justo,
él es mi roca y en él no hay injusticia».
👩🦰 Hay días en que el alma también necesita descansar
✨ Aligerar el Alma, te invita a dedicarte un momento y acercarte a Dios: un recorrido de 12 semanas para soltar la carga emocional, renovar tu esperanza y vivir alineada con Su propósito.
Un libro para mujeres que buscan una pausa entre tantas responsabilidades.
Tu momento de lectura puede empezar hoy.
✨Disponible en Amazon

Deja una respuesta