Una niña muerta y una mujer enferma
18 Mientras él les decía esto, un dirigente judío llegó, se arrodilló delante de él y le dijo:
—Mi hija acaba de morir. Pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.
19 Jesús se levantó y fue con él, acompañado de sus discípulos. 20 En esto, una mujer que hacía doce años que padecía de hemorragias se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto. 21 Pensaba: «Si al menos logro tocar su manto, quedaré sana». 22 Jesús se dio vuelta, la vio y le dijo:
—¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado.
Y la mujer quedó sana en aquel momento.
23 Cuando Jesús entró en la casa del dirigente y vio a los flautistas y el alboroto de la gente, 24 les dijo:
—Váyanse. La niña no está muerta, sino dormida.
Entonces empezaron a burlarse de él. 25 Pero cuando se les hizo salir, entró él, tomó de la mano a la niña, y esta se levantó. 26 La noticia se divulgó por toda aquella región.
14 marzo, 2023 a las 9:57 am
Ese esnuestrosalbador nuestro Dios del universo poreso tedamosgracias señor Jesús padre misericordioso también te pedimos perdón pornuestros pecados te pedimos que nosyenes debe diciones nosprotejas del enemigo nos acompañes ahora iciempre amen
14 marzo, 2023 a las 10:32 am
Amennnn…..Dios es nuestro Sanador…..Mayor es Cristo en nosotros la Esperanza de Gloria.