Señor, despierto hoy con el deseo de vivir bajo tu promesa. Aunque no sepa lo que vendrá, mi confianza está en Ti. Renueva mi fe, fortalece mis manos y hazme firme en tu Palabra. Que tu esperanza me levante cuando sienta cansancio y tu gozo me sostenga cuando falten fuerzas. Gracias porque me amas y nunca me abandonas. Contigo, todo es posible. Amén.
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