Padre amado, antes de dormir quiero recordar a las personas que hoy están pasando una noche difícil. Pienso en quienes están enfermos, preocupados por un familiar, sin trabajo o atravesando una pérdida. Tú conoces cada historia y cada necesidad. Acércate a ellos y dales consuelo. También hazme sensible para ayudar cuando esté a mi alcance. Gracias por las bendiciones que tengo esta noche. Ayúdame a no acostumbrarme tanto a ellas que olvide agradecerlas. En el nombre de Jesús, Amén.