Señor, antes de dormir quiero pedirte por mi familia. Tal vez hoy no tuve tiempo suficiente para preguntar cómo estaban realmente o para decirles cuánto los quiero. Gracias por tenerlos en mi vida. Perdóname por las veces que la rutina me hace dar su presencia por sentada. Esta noche protégelos, cuida su salud y dales paz. Y mañana ayúdame a demostrar mi amor no solamente con palabras, sino también con tiempo, paciencia y atención. En el nombre de Jesús, Amén.