Padre, antes de dormir quiero pedirte perdón por mis fallas. Perdona mis palabras apresuradas, mis pensamientos incorrectos y mis actitudes que no reflejaron tu amor. Gracias porque tu gracia es mayor que mis errores. Limpia mi corazón y dame paz. Esta noche me acerco a Ti con humildad y confianza. Descanso sabiendo que mañana puedo comenzar de nuevo contigo. Amén.