Señor Jesús, mientras cierro mis ojos, quiero dejar a Tus pies todo aquello que hoy ocupó mi mente. Gracias porque no tengo que cargar solo con mis preocupaciones. Tú conoces mis luchas, mis sueños y mis necesidades. Cuida de mi hogar, fortalece nuestra salud y permite que despertemos mañana con esperanza renovada y un corazón agradecido. En el nombre de Jesús, Amén.