Señor Jesús, gracias por abrir mis ojos una mañana más. Quédate conmigo durante este día y no permitas que me aparte de Tu voluntad. Protégeme de todo peligro, fortalece mi corazón y ayúdame a mantener la esperanza, aun cuando las cosas no salgan como deseo. Usa mi vida para llevar ánimo, bondad y bendición a quienes encuentre en mi camino. Amén.