Padre bueno, qué consuelo saber que no tengo que llevar solo mis cargas. Esta noche pongo en Tus manos todo lo que me quita la paz. Dame descanso profundo, tranquilidad y serenidad. Guarda mi hogar y mis seres queridos. Renuévame mientras duermo. Gracias por Tu amor constante y por Tu paciencia infinita. En Ti encuentro fortaleza para cada día. Amén.