38 Señor, no me reprendas en tu enojo ni me castigues en tu ira. 2 Porque tus flechas me han atravesado y sobre mí ha caído tu mano. 3 Por causa de tu indignación no hay nada sano en mi cuerpo; por causa… Seguir leyendo →
Señor, antes de dormir quiero agradecerte porque nunca caminé solo. Tú estuviste presente en cada conversación, en cada decisión y en cada paso que di. Ahora entrego a Ti mi cansancio y mis preocupaciones. Bendice mi trabajo, protege a quienes… Seguir leyendo →
“Todo lo hizo hermoso en su tiempo…” Eclesiastés 3:11a El Señor es un Dios de orden. Él no empieza una construcción por el techo. Cuando creó los cielos y la tierra, primero hizo el mar para después crear los peces;… Seguir leyendo →
19 »Así que, rey Agripa, no fui desobediente a esa visión celestial. 20 Al contrario, comenzando con los que estaban en Damasco, siguiendo con los que estaban en Jerusalén y en toda Judea, y luego con los no judíos, a todos les prediqué… Seguir leyendo →
Álef 37 No te enojes a causa de los malvados ni envidies a los malhechores; 2 porque pronto se marchitan, como la hierba; como la hierba verde, pronto se secan. Bet 3 Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y… Seguir leyendo →
Padre celestial, al mirar este día solo puedo reconocer Tu bondad. Gracias por protegerme en caminos que ni siquiera imaginé, por sostener mi salud y por bendecir a mi familia. Si algo quedó pendiente o alguna preocupación permanece en mi… Seguir leyendo →
“Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como… Seguir leyendo →
9 »Pues bien, yo mismo estaba convencido de que debía hacer todo lo posible por combatir el nombre de Jesús de Nazaret. 10 Eso es precisamente lo que hice en Jerusalén. Con la autoridad de los jefes de los sacerdotes metí en la… Seguir leyendo →
Señor Jesús, hoy descanso sabiendo que ninguna situación escapa de Tus manos. Gracias por escuchar cada una de mis oraciones, incluso aquellas que solo nacieron en silencio. Te entrego mis cargas, mis preocupaciones por el futuro y todo aquello que… Seguir leyendo →
36 El pecado habla al malvado en lo profundo de su corazón. No hay temor de Dios delante de sus ojos. 2 Cree que merece alabanzas, al punto de no hallar aborrecible su propio pecado. 3 Sus palabras son malvadas y engañosas; ha… Seguir leyendo →