Señor, mientras el silencio de la noche llega, quiero descansar en la certeza de que Tú tienes el control de todas las cosas. Libera mi corazón de toda preocupación, calma mi mente y ayúdame a dormir con tranquilidad. Que Tu presencia permanezca en mi hogar y que mañana pueda despertar con nuevas fuerzas para seguir caminando Contigo. En el nombre de Jesús, Amén.